Si alguna vez te has preguntado como dar otro toque a la tradicional tarta de queso, hoy os presentamos esta tarta fácil, rápida y para toda la familia.  Al combinar la suavidad de la tarta de queso con ese sabor fino y agradable de la chirimoya, conseguimos una jugosísima tarta con la que acabará relamiéndose toda la familia.

Tarta de queso con chirimoya

Ingredientes

  • 550 gramos de chirimoya sin piel ni semillas.
  • 150 gramos de azúcar.
  • 250 gramos de queso fresco.
  • 150 gramos de queso crema.
  • 4 huevos grandes.
  • Algo de extracto de vainilla.
  • Un poco de mantequilla o aceite de oliva para el molde.

Receta

En primer lugar, preparamos la chirimoya en un bol o cuenco, la cortamos por la mitad y con ayuda de una cuchara vamos sacando toda la carne y retirando las semillas.

A continuación, añadimos el azúcar, el queso fresco troceado, el queso crema, los huevos y el extracto de vainilla.

Con todos los ingredientes en el bol, trituramos con la batidora hasta obtener una crema fina y homogénea. Tapamos el cuenco y lo dejamos reposar en el frigorífico mientras se calienta el horno.  Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo.

Mientras tanto, preparamos el molde, untándolo con mantequilla o aceite de oliva para facilitar el desmoldado de la tarta. Si tienes un molde de silicona no es necesario untarlo de mantequilla o aceite.

Cuando el horno esté caliente, vertimos la masa en el molde y lo introducimos en el horno, manteniendo únicamente el calor de abajo (no el de arriba tipo grill). Horneamos la tarta de queso y chirimoya durante 50-60 minutos o hasta que esté cuajada.

Tras ello, retiraremos la tarta del horno y la dejaremos enfriar a temperatura ambiente. Finalmente, la desmoldaremos y la dejaremos en el frigorífico durante un rato.

¡Y ya tenemos una tarta suave, cremosa y sobre todo, deliciosa!

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